La Ganadería Regenerativa: una Alternativa para Disminuir el Impacto en el Ambiente
Frente al enfoque predominante que propone reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, un investigador africano suma un nuevo aporte: la Ganadería Regenerativa, un modelo que ya se aplica en más de 1.300.000 hectáreas patagónicas de Chile y Argentina.
El rol de los consumidores
Daniela Howell, CEO del Savory Institute, presentó el programa “Land to Market” (De la tierra al mercado) que conecta a los consumidores (“que pueden jugar un rol decisivo”) con los productores que realizan Ganadería Regenerativa.
"Entendemos que para acelerar la adopción de estas prácticas necesitamos contar con los productores y las políticas, pero también con la fuerza del mercado. Todos los días tomamos decisiones que pueden mandar señales diciendo esto es lo que queremos para el planeta", dijo Howell, responsabilizando e invitando a comprometerse a todos los habitantes del mundo.
Presencia chilena
Uno de los oradores en el “Encuentro con Allan Savory” fue Cristóbal Gatica, quien presentó su emprendimiento Carnes Manada. Gatica pertenece a una familia de ganaderos de las regiones de Los Ríos y Los Lagos.
“Nuestro desafío es ser la plataforma que comunique a los productores que hacen Ganadería Regenerativa con los consumidores interesados en productos con atributos nutricionales y preocupados por afectar de manera positiva al medio ambiente”, sostuvo.
Con ese objetivo, se encuentra realizando, junto a otros productores, una convocatoria para que otros se sumen a esta nueva forma de producir.
“Ya hemos tenido reuniones con la gente del INDAP y estamos en vías de crear un nodo de Ganadería Regenerativa en las regiones de Los Ríos y Los Lagos como un instrumento CORFO”, aseguró.
Cabe destacar que por estos días la faena se lleva a cabo en esas regiones del sur, mientras que la distribución y venta se concentran en Santiago. La empresa comercializa bajo la marca Carnes Manada y, aunque cuenta con algunos puntos de venta, el canal principal es el cliente final, al que llegan de forma directa con entrega a domicilio.
“Hoy, para que el negocio sea rentable, necesariamente el valor de nuestras carnes se encuentra en el nivel más alto, debido a que somos captadores de precios en todos los procesos. No tenemos forma de negociar los valores de la faena, el desposte, los fletes, el almacenamiento y la distribución, es decir, los 5 costos que asumimos en la mitad de la cadena”, advirtió.
Para el ganadero en la medida que esta iniciativa crezca en volumen se podrán achicar los gastos para ser transferidos tanto a los productores como a la empresa, y de esa forma llegar a más consumidores.
Daniel Valerio
Mientras que todos los esfuerzos, tanto científicos como políticos, apuntan a disminuir la emisión de gases de efecto invernadero, Allan Savory, un biólogo de Zimbabwe, propone una nueva corriente de trabajo consistente en capturar el carbono que ha pasado a la atmósfera y volver a ubicarlo en su lugar de origen, el suelo.
La idea sorprende, pero aún más la herramienta que propone para alcanzar ese objetivo. Durante los últimos años, la ganadería ha sido una de las actividades más acusadas por la emisión de gases de efecto invernadero. Sin embargo, el africano propone como solución un manejo holístico al que denomina “Ganadería Regenerativa”.
En el “Encuentro con Allan Savory”, organizado por Ovis 21 y realizado recientemente en Buenos Aires, el especialista fue rotundo al afirmar que “lo único que bloquea el avance es lo que ya sabemos”. De esa forma, plantó las bases para el desarrollo de nuevos paradigmas que lleven a la obtención de resultados concretos y duraderos.
“El planeta no puede esperar”, dijo Savory. En su discurso dejó claro que el manejo holístico permite recuperar la biodiversidad y funcionalidad de los ecosistemas, revirtiendo la desertificación y secuestrando carbono. “Los pastizales bien manejados son el principal sumidero de carbono del mundo, ya que lo sacan del aire y lo almacenan en el suelo. Por eso los mejores suelos del planeta originalmente fueron pastizales”, agregó.
Por lo tanto, la regeneración a gran escala de los pastizales es importante para los productores, pero también para el planeta. Así, el desafío central consiste en acelerar el proceso de adopción, por lo que podría decirse que la velocidad de este es más importante que su precisión.
El especialista añadió que los productores regenerativos serán parte de la solución al cambio climático y que será crucial la posición que tomen los gobiernos y las agencias multilaterales para promover y acelerar estos procesos.
“El manejo holístico es un proceso de planificación, es una herramienta para manejar sistemas ganaderos complejos, tanto en los casos de productores de subsistencia para los que la aplicación de esta metodología les puede permitir pasar de una situación de pobreza a vivir dignamente, como para las grandes empresas ganaderas a las que el manejo holístico les permitir duplicar su rentabilidad” explicó.
Preocupación
Por su parte, el ingeniero agrónomo Pablo Borrelli, gerente general de Ovis 21 -nodo argentino de la Red Savory-, indicó en la ocasión que “nos toca jugar un rol importante en esta nueva era que los científicos llaman Antropoceno, la era geológica donde los humanos somos la principal fuerza interviniente”.
El experto añadió que la degradación de las tierras tiene dos causas principales: una es la forma en que tomamos decisiones y la otra es la indiferencia frente al resultado. “La concurrencia de ustedes en este salón nos da una buena idea de que le hemos ganado a la indiferencia" dijo.
Pablo Borrelli recordó que, en 2015, por primera vez en miles de años, la concentración de dióxido de carbono (CO2) atmosférico pasó las 400 partes por millón durante todo un año. El principal problema del aumento de los gases en la atmósfera es que producen un efecto invernadero, que deriva en el incremento de la temperatura media del planeta. Entre las consecuencias más importantes se encuentran los pronósticos de sequías prolongadas seguidas de tormentas de gran intensidad (aumento de las inundaciones) y mayores riesgos para la agricultura (generando problemas de seguridad alimentaria y conflictos por el uso del agua).
“Las emisiones son como canillas abiertas echando agua en una bañera. Por lo mismo, es necesario cerrarlas, pero también hay que ver qué pasa con el desagüe. Esto implica que el problema no son sólo las emisiones, sino también el estado de los sumideros”, aseguró. Cabe destacar que el sumidero de carbono más grande es el suelo, por lo que se debe ver que no esté tapado, ya que lo que a menudo se hace con el manejo tradicional de las tierras es ponerle un tapón.
“Se cree que la canilla abierta es el consumo de combustibles para uso domiciliario, el transporte y las industrias. Esto es real pero parcial, ya que también se suman la deforestación, la agricultura, las emisiones de metano, la desertificación, el uso masivo del fuego y los residuos y efluentes de las ciudades”, indicó el especialista argentino.
Muchos discursos, pocas acciones
Borrelli recordó que desde el protocolo de Kyoto el foco se puso en reducir las emisiones.
“Sustituir los combustibles fósiles y rediseñar la ecuación energética del mundo es un desafío ineludible, pero los resultados hasta el momento han sido nulos ya que las emisiones globales aumentaron en lugar de disminuir”, advirtió.
El investigador señaló que después de los acuerdos logrados en París, durante la COP 21, se requiere convertir discursos políticamente correctos en acciones concretas y suficientes. Y es que, a su juicio, la reducción de emisiones requerirá innovaciones potentes en la tecnología, en la educación, en la política y en la economía. Aún si estas estrategias fueran exitosas es improbable que sean efectivas sin una estrategia para reparar los sumideros, como son los pastizales, las tierras de cultivo y los bosques del mundo.
La Ganadería Regenerativa, por su parte, convierte a los pastizales en verdaderas “bombas de carbono”. Al respecto, especialistas de Estados Unidos indican que la Ganadería Regenerativa podría hacer que la agricultura de ese país, que emite 0.28 Gt (Gigatones) por año, se convierta en un sumidero capaz de secuestrar entre 0,3 y 1,1 Gt/año. De la misma forma, se estima que si Argentina pudiera regenerar el 40% de sus pastizales podría retirar de la atmósfera la totalidad de sus emisiones netas que llegan a 0,16 Gt según el Banco Mundial.
Los expertos que siguen la corriente que propone Savory señalan que la estrategia de reparar sumideros es más simple y realizable que la de reducir emisiones, y que a la vez tiene otros efectos valiosos como incrementar la biodiversidad, regular las cuencas hídricas, aumentar la producción de alimentos y fibras, incrementar la rentabilidad y la resiliencia en los sistemas ganaderos, reducir la pobreza y aumentar la población rural con alta calidad de vida.
Resultados
La regeneración es presentada como la recuperación de procesos vitales de los ecosistemas, de manera que constituye el reverso de la desertificación y puede ser verificada mediante los siguientes procesos:
-Aumento de la cobertura del suelo (por vegetación perenne y/o por mantillo).
-Estabilización de la superficie del suelo (erosión cero).
-Aumento de la productividad primaria y consecuentemente de la producción forrajera (receptividad).
-Aumento de la diversidad del suelo (plantas y fauna silvestre).
-Aumento del carbono del suelo.
Para evaluar la regeneración de forma objetiva, Ovis 21 y The Nature Conservancy desarrollaron el Estándar de Pastoreo Regenerativo y Sustentable (GRASS, según su sigla en inglés) que hoy se aplica en 1.300.000 hectáreas de la Patagonia de Argentina y Chile. Entre ambos países ya hay más de 70 personas entrenadas y acreditadas para aplicar el GRASS, que pone el foco en los resultados ambientales más que en los procedimientos utilizados. Por esta vía, los productores evalúan los pastizales, planifican su pastoreo y realizan monitoreos de largo plazo.
La Ganadería Regenerativa consiste en recuperar la efectividad de los procesos ecosistémicos clave, como el ciclo del agua, el ciclo de los nutrientes, el flujo de la energía y la dinámica de la comunidad. Para evaluar en un pastizal el estado de esos procesos de forma rápida y económica, el estándar GRASS utiliza el Índice de Salud de Pastizales (ISP) constituido por 15 indicadores biológicos que son ampliamente reconocidos por la literatura científica.
Los resultados obtenidos en predios de la Patagonia muestran que en campos con planificación básica (pastoreo continuo) el promedio de las variaciones anuales del ISP es negativo (-1.9 en 95 potreros que representan 201.852 hectáreas de 8 establecimientos), mientras que es positivo en los casos donde la certificación fue hecha bajo el Estándar GRASS (+6,2 en 417 potreros que totalizan 527.899 hectáreas distribuidas en 28 establecimientos).
Fuente: El Mercurio, Revista del Campo, 26/12/2016